sábado, 29 de septiembre de 2018

Erica Stanford se convirtió en millonaria a los 30 años invirtiendo en criptomonedas

La mayoría de nosotros nos levantamos de la cama esperando un milagro que nos saque de nuestro rutinario trabajo de 8 horas al día y nos lleve directo a una isla paradisiaca en medio del Pacífico; dejar de tener que lidiar con jefes odiosos, clientes insatisfechos y compañeros mezquinos para sólo sentarse a disfrutar de los placeres de vida.

Ese era también el sueño de Erica Stanford, una ciudadana inglesa que tenía un agobiante trabajo en el área de marketing y ventas de una modesta empresa. Pero por casualidades del destino, escuchó hablar sobre algo llamado Bitcoin; la oportunidad de su vida acababa de tocar su puerta.

La primera vez que escuchó la palabra Bitcoin fue en el año 2009. A raíz de ese primer encuentro Erica empezó a investigar y a adentrarse en el mundo de las criptomonedas y en la tecnología que está debajo de ellas: el blockchain.

Los primeros vistazos le generaron miedo, por todo el uso que se le da a las criptomonedas en la Deep Web. Pero luego de hacer un análisis más detallado, se dio cuenta las posibilidades que ofrecía esta tecnología.

Erica Stanford

Pero no fue hasta el 2017 cuando Erica se armó de valor y decidió invertir £200 en Bitcoin. Esos 200 se transformaron en 2000, luego esos 2000 en 8000, y en unos pocos meses ya había hecho £3000. Allí se dio cuenta de que el Bitcoin se podía convertir en dinero contante y sonante. Esto le abrió la posibilidad de dejar su trabajo y dedicarse por completo a las criptomonedas; y eso fue exactamente lo que hizo.

La medida fue controvertida, era como dar un salto al vacío. Nadie entendía bien por qué Erica dejaba un empleo estable por esa “cosa en internet”. Su padre le dijo que terminaría viviendo en la calle, sus compañeros decían que estaba loca, su jefe le dejó las puertas abiertas para que volviera cuando “fracasara”. Erica hizo oídos sordos a esas palabras.


Sin embargo, al comienzo no todo fue color de rosas. El mercado de las criptodivisas es muy volátil, a veces crees que estás de racha e inviertes una enorme suma de dinero en un activo que de la noche a la mañana pierde su valor. Y cuando ocurre es como un balde de agua fría que te regresa a la realidad, y todos los miedos y las inseguridades vuelven punzantes como alfileres. Hay que ser fuerte y muy valiente para no rendirse y sobreponerse a esa circunstancia, y Erica lo hizo.

Luego de perder una gran cantidad de dinero después de una mala jugada con una criptodivisa menor las palabras de su padre y de su jefe resonaban en su cabeza. Pero, lejos de rendirse, decidió esforzarse más en estudiar patrones de mercado, leer revistas especializadas y así entendió que, si una moneda subía muy rápido, es probable que caiga rápido también.


Con el tiempo su cartera de monedas volvió a revalorizarse. Casi sin darse cuenta ya había hecho un millón de libras; a tan sólo unos pocos meses de haber dejado su trabajo ya tenía dinero suficiente para no tener que volver a trabajar.

Cuando se llega al millón surgen nuevas incertidumbres ¿Hay que ir por lo seguro y dejar ese dinero en el banco o es mejor idea seguir invirtiendo? Erica optó por la segunda y ahora posee una fortuna de 20 millones de libras.

A pesar de su dinero, Erica sigue llevando una vida modesta, pasando el tiempo libre junto a su gato. A veces dicta charlas sobre criptomonedas y da asesoramiento a startup que quieren lanzar ICOs. Ella es un claro ejemplo de que si te montas a tiempo en el tren de las oportunidades puedes alcanzar tus sueños.

La mejor forma de ingresos pasivos




Coincrispy

No hay comentarios:

Publicar un comentario