domingo, 10 de junio de 2018

Primera noche sin papás

La primera noche que la pareja sale tras el nacimiento de su bebé teme dejar al niño al cuidado de otras personas, aunque sean de confianza, pero seguir estos consejos evitará problemas y les permitirá disfrutar sin miedo.

Primera noche sin bebé: a partir de qué edad puedo dejarle

Han sido muchos meses de desvelos, cuidados, y todo el tiempo y la atención puestas en vuestro pequeño. Es lo normal, pero también es natural que los padres tengan ganas de una pequeña escapada, de una noche romántica…, de un rato, por fin, para disfrutar en pareja. ¿Está listo para dejar a su hijo una noche? Seguro que sí, y él también, basta con seguir una serie de consejos para que todo vaya sobre ruedas. 

La primera pregunta es a partir de qué edad podemos escaparnos, y la verdad es que es difícil determinar un momento concreto: parece razonable esperar hasta que el bebé haya cumplido por lo menos cuatro o cinco meses, que es cuando empiezan a tener ciclos de sueño nocturno más largos, aunque esto depende mucho de cada niño y de las circunstancias; no es lo mismo un bebé que duerme con sus padres y que se alimenta con lactancia materna en exclusiva, que otro más mayor que puede extrañar y duerme en su cunita.

“No hay una edad concreta; es verdad que en principio mejor si son ya mayores, cuando son pequeños ya nos preocupamos nosotras de no separarnos, pero si tenemos una boda o nos surge algo urgente, si organizamos bien el tema de las tomas y la logística no pasa nada”, explica la psicóloga Leticia García Jérez, experta en niños y fundadora del gabinete Intervención psicológica para todos.

Lo ideal es aplicar siempre el sentido común, y si consideráis que tanto vuestro hijo como vosotros estáis preparados para esa separación y las circunstancias son propicias, adelante. 

Elegir a la persona adecuada para cuidar al bebé es fundamental

El secreto de que la primera salida nocturna transcurra sin problemas radica, sobre todo, en elegir a una persona de confianza para que se quede con vuestro pequeño. En general, la gran mayoría de las veces esas personas son los abuelos, que conocen a vuestro hijo y sus costumbres, y sabrán cómo actuar en caso de que surja algún percance y, sobre todo, os brindan esa seguridad que necesitáis para disfrutar de vuestra salida sin tener todo el tiempo la mente puesta en el bebé.



Es preferible que en vuestra primera salida sin bebé, 
sea el cuidador el que se desplace a vuestra casa.


“Pero si en vez de los abuelos es una tía con la que se lleva mejor, y tiene más confianza, pues con esa persona”, matiza la psicóloga, quien incide en la idea de que es mucho mejor que sea siempre con alguien que el bebé conoce.

Si por la razón que sea no contamos con nadie con ese perfil, siempre podemos recurrir a una niñera o cuidador profesional, tomando, eso sí, algunas precauciones: debemos pedir referencias, y “estaría muy bien hacer una pequeña toma de contacto para que ver cómo reacciona el bebé y cómo interactúan”, aconseja Leticia García, sobre todo si el niño ya ha pasado la frontera de los ocho meses, que es cuando empiezan a no querer saber nada de los desconocidos.

Una vez que tenemos claro con quién lo vamos a dejar, toca planificar la logística. Lo ideal es que la persona que se va a encargar de nuestro hijo se desplace a nuestra casa, y así el niño no cambia de rutinas ni de ambiente. Le pediremos que acuda un poco antes para explicarle todo lo que necesite saber –dónde están las cosas del bebé, los chupetes, biberones, etcétera– y nos acompañe con el baño, la cena y… ¡a dormir! Así, si el bebé se despierta por la noche, no se extrañará de no encontrarse a su padre o a su madre y que le atienda otra persona.Es preferible que en vuestra primera salida sin bebé, sea el cuidador el que se desplace a vuestra casa.

El bebé duerme en casa ajena: cómo tenerlo todo bajo control.

Dejar a nuestro hijo con una persona de la máxima confianza y dormido plácidamente es la máxima aspiración de cualquier padre que se dispone a salir por la noche. A veces, sin embargo, las circunstancias hacen que sea necesario desplazar al bebé a otro domicilio; en ese caso tampoco pasa nada, simplemente tendremos que ser muy previsores y llevar todo lo que creamos que puede necesitar, desde una cuna portátil, hasta mudas, biberones, chupetes, etcétera.

Lo mejor es hacer una lista para no olvidarnos de nada, y recordad que en esa lista no debería faltar algún elemento que el pequeño pueda reconocer, como su peluche o cojín favoritos, que le proporcionen mayor seguridad y le hagan sentir casi como en su propia casa.

También conviene no llevar al bebé con prisas de última hora, es preferible acudir un buen rato antes y quedarnos hasta que observemos que está a gusto y tranquilo. Si ya es lo suficientemente mayorcito como para entenderlo, es mejor explicarle sin dramas lo que va a pasar, que mamá y papá van a salir, que le quieren muchísimo, y que se va a quedar con otra persona que le va a cuidar muy bien. “No conviene alargar la despedida con abrazos y besos que no acaban nunca, porque si no el niño va a pensar que pasa algo, cuando no es así”, advierte la psicóloga Leticia García Jérez, experta en niños y fundadora del gabinete Intervención psicológica para todos.



Y si ya estamos saliendo por la puerta y ese es el momento elegido por nuestro peque para ponerse a berrear, no os agobiéis, nada de darse media vuelta para calmarlo o averiguar qué le ocurre, nos vamos y punto; seguro que la persona que se queda con él sabrá qué hacer y diez minutos después estará tan tranquilo. ¡Ahora es momento de disfrutar de vuestra salida!

Consejos para la primera salida nocturna tras ser padres

Tener dudas sobre si podemos dejar a nuestro bebé una noche es normal, pero alguna vez tiene que ser la primera, y aunque suele ser la más difícil y la que más dudas plantea a los progenitores, basta con seguir estas sencillas recomendaciones para que toda vaya bien para padres e hijo:
  • No sufra: si nuestro bebé es muy pequeño (menos de seis meses) no tiene ninguna conciencia y, por tanto, no se va a enterar de nada. En este caso lo más importante es tener bien cubierto el tema de las tomas: explicarle a la persona que se queda a cargo cómo descongelar leche materna si es necesario, o cómo y con qué cantidades debe hacerle el biberón y a qué hora dárselos, más o menos.
  • Explicaciones claras: si vuestro hijo es lo suficientemente mayor para comprenderlo deberéis explicarle sucintamente lo que va a ocurrir, sobre todo si lo tenéis que llevar a casa de otro familiar. Y si todavía está despierto cuando os vayáis, despedíos de él, porque si os marcháis sin decirle nada y el niño se despierta en mitad de la noche, puede tener sensación de abandono y el berrinche lo sufrirá la persona que lo atiende.


  • Asegura de dejar a mano todo lo que el bebé puede necesitar (o llevarlo al domicilio donde vaya a dormir): cambiador, pañales, pijama de recambio, bodies, chupetes, su peluche favorito…, y que la persona que se queda con él no tenga que removerlo todo para encontrarlo, aunque conozca vuestra casa. También deberéis contar a los abuelos, tíos, niñera o amigos con los que hayáis decido dejar al pequeño sus costumbres y cómo reaccionáis vosotros si se despierta o quiere comer a deshora, por ejemplo.
  • Estar localizables: conviene dejar en un lugar visible los números de emergencia y de vuestros móviles, y que os aseguraréis de llevarlos con la batería cargada. Si trasladáis a vuestro hijo a otro domicilio es mejor que pase la noche entera allí; recogerlo a mitad de la noche no suele ser una buena idea porque se puede despertar, coger frío, etcétera.

  • Dar confianza al cuidador: nadie puede sustituiros como padres, pero si dejáis a vuestro hijo a cargo de otra persona, debéis transmitirle la sensación de que confiáis en ella. Es normal realizar una llamada de control para aseguraros de que todo va bien, pero no hace falta llamar o mandar mensajes a cada rato, ya que si realmente sucede algo que os requiera os llamarán en seguida, y de lo que se trata es de que podáis disfrutar de ese momento para vosotros.
Consejos para los familiares que se quedan al cargo del bebé
Cuando los padres deciden regalarse una primera noche sin hijos, las personas que se encargarán de cuidar al bebé, ya se trate de los abuelos, tíos, o cualquier otro familiar o amigo, han de ser conscientes de que contraen una importante responsabilidad, y por ello es importante que tengan en cuenta algunas recomendaciones para evitar sobresaltos tanto para ellos como para el pequeño:

  • Mostrarse tranquilos: aunque se trata de una novedad para el pequeño, es importante transmitirle confianza, comportarse con naturalidad, y explicarle tranquilamente, si el niño es mayor y pregunta por sus padres, que se han marchado pero volverán pronto.
  • Respetad los deseos de los padres, sobre todo en el caso de que seáis los abuelos, ya que es posible que haya diferencias sobre el modelo de crianza elegido, cómo se debe dormir a un bebé, por ejemplo, o arroparlo por la noche; no es el momento de discusiones, mejor conocer las reglas de los progenitores y aplicarlas.
  • Evitar riesgos: si el bebé viene a nuestra casa debemos cerciorarnos de que estará en un entorno seguro y de que contamos con todo lo necesario para su cuidado. También conviene comprobar que los teléfonos están cargados y el volumen audible.
  • Informaros sobre sus rutinas: lo mejor es que sepamos de antemano cuáles son los hábitos, costumbres y rutinas del bebé para que no nos pille desprevenidos. Si os sentís muy perdidos, acercaos unos días antes a su casa para pasar una tarde con él hasta que se quede dormido, porque este conocimiento seguro que os facilitará después su cuidado.
  • Mejor dos cuidadores: la tarea de cuidar a un bebé por parte de los abuelos se sobrelleva mejor si sois dos. Si no es posible por viudedad, por ejemplo, le podéis pedir a alguien que os acompañe, siempre con el permiso de los padres, claro. Además, ese día conviene estar descansado por si hubiera trajín nocturno.
  • Comodín de los padres: llantos desconsolados, una fiebre súbita…, si os sentís desbordados y no sabéis cómo actuar con el bebé, calma, llamad a sus padres porque es mejor que tomar decisiones precipitadas o con las que podrían no estar de acuerdo. Y, por supuesto, si se trata de una emergencia hay que contactar en seguida con el servicio correspondiente.
Aumenta La Inteligencia De Tu Hijo  Con La Estimulacion Temprana




Webconsultas

No hay comentarios:

Publicar un comentario