lunes, 31 de julio de 2017

Aprende a desconectarte del trabajo

Si vas a la playa con la toalla en una mano y el portátil en la otra y solo ves facturas cuando cierras los ojos bajo la sombrilla, algo falla. Te damos las claves para aprender a desconectar y exprimir tu tiempo libre.

Estar de vacaciones no siempre es sinónimo de descanso para algunos, que llevan consigo en la maleta las responsabilidades del día a día, facturas, correos del jefe… Aprende a desconectarte del trabajo es fundamental para separar espacios entre lo personal y lo profesional, sin que la excesiva dedicación laboral repercuta de forma negativa en las relaciones personales. Para conseguirlo, es importante apostar por unos hábitos concretos que proporcionen bienestar en el tiempo de ocio.

Y es que, el verdadero éxito se basa en el equilibrio entre ambas parcelas. Existe una premisa básica: la salud es más importante que el trabajo y, de hecho, para poder rendir en la oficina tienes que cuidar de ti mismo, entendiendo que el cuerpo no es una máquina y la mente tampoco, y necesitas periodos de descanso para encontrar el balance adecuado entre lo personal y lo laboral.

Consecuencias de no desconectarte del trabajo

Si no dispones de tiempo para descansar, divertirte y disfrutar de la compañía de tus seres queridos, esta situación te pasará factura. Estas son las principales consecuencias de no desconectar del trabajo en vacaciones: 

  • Altas dosis de insatisfacción y de frustración personal, porque la clave de la felicidad se encuentra en el equilibrio entre trabajo y vida personal. El trabajo no puede llenar las carencias internas que surgen por no cultivar los afectos.
  • No saber desconectar del trabajo equivale a que las relaciones personales se vean mermadas. Aumentan las discusiones de pareja porque el otro siente que no tiene el espacio que merece. Pronto surgen los reproches y los ataques personales. Del mismo modo, esta actitud prolongada a lo largo del tiempo suele estar asociada con pérdida de amigos y con ausencias en fechas importantes como celebraciones de cumpleaños de los familiares.
  • Los niveles de estrés se disparan y el cuerpo no se relaja al estar en vacaciones con la mente puesta en los asuntos de la oficina. No respetar las necesidades del cuerpo es un grave riesgo que nos hace perder el orden de prioridades básico de una vida feliz: el plano personal es más importante que el profesional, porque el primero es base del segundo.
  • Cuando una persona no desconecta de su trabajo tampoco tiene un descanso de calidad porque las preocupaciones afloran todavía más por la noche en medio del silencio, la oscuridad y las horas en blanco.
  • Las personas que están en esta situación tienen una visión muy limitada de la realidad, ya que se obsesionan con el tema laboral y no logran ver más allá. Conviene recordar que la vida es muy rica y extensa en formas y matices. Quienes se obsesionan con el trabajo pagan un precio muy alto por ello.
  • A nivel de estado de ánimo, las personas que no desconectan en vacaciones tienen mal humor y se muestran irritables, porque expresan el malestar interno que sienten aunque no sean conscientes de cuál es la causa de su malestar. Escuchar las emociones es básico para saber qué se esconde detrás de ellas.
  • Tremenda sensación de vacío y de soledad, porque las satisfacciones profesionales no pueden llenar la necesidad de cariño que tiene todo ser humano en su interior. De hecho, las personas que no desconectan de su trabajo se sienten especialmente incómodas en días en los que no tienen que ir a la oficina porque se sienten fuera de lugar.
  • Al no desconectar, las preocupaciones aumentan bajo el efecto lupa que produce la excesiva atención de la mente a un plano en concreto. La falta de descanso también puede dar lugar a algunas molestias físicas, por ejemplo, dolor de cabeza, porque el cuerpo y la mente interactúan de una forma constante.
Consejos para desconectar en vacaciones

El verano se presenta como ese horizonte perfecto para desconectar de las responsabilidades que nos estresan y atenazan en la rutina diaria, ese esperado periodo en el que retomar el contacto con amigos a los que no ves hace un tiempo, disfrutar de planes interminables al aire libre, o programar actividades que has estado posponiendo el resto del año. Aprovecha para elaborar una lista de cinco objetivos que quieres cumplir durante tus vacaciones y acompaña cada uno de ellos de un plan de acción.

Toma nota de los siguientes consejos para desconectarte del trabajo en vacaciones o en periodos de ocio más breves como el fin de semana:


 1 La relación con las tecnologías facilita tu vida, pero solo si haces un buen uso de ellas, ya que tanto estrés produce estar permanentemente conectado como estar incomunicado. Por ello, busca el equilibrio y consulta tu cuenta de correo solo una vez al día durante las vacaciones. Del mismo modo, apaga el teléfono móvil en todos los planes familiares y con amigos, y potencia el contacto presencial: colecciona momentos felices y no selfies.

 2 La pereza, lejos de producir descanso, produce cansancio. En cambio, el ejercicio físico reporta vitalidad y energía positiva. Montar en bicicleta, patinar, pasear, practicar natación… son posibles formas de entretenimiento deportivo que reportan autoestima.

 3 Es importante equilibrar los tiempos en las relaciones personales durante el periodo de descanso para ajustar la balanza de afectos. Es decir, es positivo compartir tiempo con la familia y con los amigos, pero también lo es tener tiempo para uno mismo. Renunciar al espacio personal en vacaciones resulta agotador, por lo que lo ideal es que incluyas en tu agenda planes compartidos con otros, pero también espacios de soledad que te permitan leer un libro, ver la televisión, pasear, escribir en un diario… En definitiva, hacer algo que te guste.

 4 Cuida de ti y busca el confort para hacer frente con el máximo bienestar a la rutina vacacional. Utiliza ropa cómoda con la que realmente te sientas bien. Date un masaje. ¡Mímate!

 5 El hogar es nuestro espacio de máximo bienestar en tanto que es el lugar de la intimidad. Disfruta de momentos tranquilos en casa. Puedes aprovechar para cocinar recetas especiales, escuchar música, tumbarte en el sofá, disfrutar de largas sobremesas con tus seres queridos, revisar fotos bonitas, hacer cambios en la decoración… El objetivo es disfrutar de la casa en tiempo de vacaciones con la calma que no te permite la rutina laboral.

 6 El fin de semana y las vacaciones no deben vivirse con la presión de tener una agenda estricta; sin embargo, sí es saludable que incluyas cada día algún tipo de actividad social que te encante: ir al cine, visitar museos, tomar algo con tus amigos en un bar, practicar deporte… El ocio marca la diferencia respecto del trabajo y esto produce descanso. De vez en cuando, por ejemplo un fin de semana cada dos meses, sí puedes darte el premio de estar en casa tranquilo y dar rienda suelta a la pereza. Este tipo de planes también son necesarios para recargar pilas y también es gratificante desconectar de la rutina social para buscar la soledad de vez en cuando.

 7 Si por motivos de trabajo madrugas mucho a lo largo del año es importante que te premies con el placer de no madrugar en tus vacaciones. En ese caso, vuelve a adaptar de una forma gradual tus horarios de descanso a los de la oficina cuando falte una semana para volver al trabajo, para que el cambio sea menos brusco. Disfruta también de otros grandes placeres, por ejemplo, un baño relajante con mucha espuma.

 8 Tómate con calma los momentos de las comidas. Disfruta de los alimentos y de sus sabores. Una dieta sana y equilibrada es fundamental para sentirte bien porque el cuerpo no es una máquina y una mala alimentación pasa factura. Si comes sin compañía evita poner la televisión, escucha mejor música de fondo.

 9 En periodos cortos de vacaciones o puentes, programa excursiones a los lugares cercanos a tu ciudad para pasar el día fuera de casa pero dormir en el hogar. Este tipo de jornadas son excelentes para romper la rutina. Si vives en una gran ciudad, también es agradable viajar al pueblo el fin de semana en caso de tener familiares allí.

 10 Para integrar vida laboral y personal –y no solo en vacaciones, sino durante todo el año– también puedes celebrar tus éxitos profesionales con tus amigos y seres queridos. Hazles partícipes de tus ilusiones y proyectos.
Nuestra mente también necesita desconectar entre semana de las arduas jornadas laborales

Diez pautas para desconectarte del trabajo entre semana

Trabajo y placer no son términos incompatibles. De hecho, la experiencia personal puede mostrar que cuando estamos más ocupados es cuando mejor aprovechamos el tiempo como un preciado recurso que nos permite abarcar distintos ámbitos. Desconectar del trabajo entre semana también es importante cuando tienes una rutina intensa. De hecho, ponerlo en práctica de manera efectiva también ayuda a rendir mejor, por ello hay grandes empresas que dedican espacios y actividades de ocio para que sus empleados se relajen, lo que mejora su productividad.

Aquí tienes diez pautas que te ayudarán a aprovechar más tu tiempo de ocio cada día:

 1 Si es posible, acude al trabajo andando o en bicicleta. Hacer deporte produce emociones muy gratificantes que contrastan con la tensión que sufren muchos conductores en los atascos de primera hora de la mañana o al regresar a casa. Además, se trata de una experiencia agradable para disfrutar de la ciudad.

 2 Los cursos de ocio son especialmente recomendables para tener una cita en la agenda de disfrute y diversión, y en ellos puedes conocer gente nueva con la que compartir inquietudes. Puedes echar un vistazo a la agenda de los centros culturales de tu ciudad para consultar la oferta que más te interesa. Aunque hoy día existen muchos centros que ofrecen formación online, para desconectar del trabajo y de las tecnologías es mejor apostar por la formación presencial.

 3  La moda del afterwork suma adeptos, ya que establecer buenas relaciones con los compañeros de trabajo también aumenta la motivación laboral. Anímate a participar en los planes de ocio que organizan los compañeros de tu empresa. Y también a tomar tú la iniciativa de proponer una idea.

 4 Aprovecha esos momentos de tu tiempo libre en los que tienes que hacer recados pendientes para pedirle a algún amigo que te acompañe y así charlar un rato. Al finalizar las gestiones, puedes invitarle a tomar algo en una cafetería.

 5 Existen planes gratis que son fantásticos para recargar las pilas; por ejemplo, ir a la biblioteca para echar un vistazo a las novedades del catálogo y tomar un libro en préstamo, sentarte en un banco de un parque para leer o ver a la gente pasar, hacer turismo en tu ciudad para descubrir la belleza de cada rincón, preparar un picnic en un parque, pasear por el camino de la orilla del río, regar las plantas, observar el horizonte en lugar de una pantalla de ordenador…

 6 El trabajo implica esfuerzo y constancia. Por tanto, también tienes que premiarte con pequeños caprichos. Por ejemplo, puedes llevar al trabajo un almuerzo que te encante y te ayude a elevar el ánimo, y es que un disfrute culinario también es un placer emocional.

 7 Participa de las conversaciones con tus compañeros de trabajo en la hora del descanso, y aprovecha ese momento para compartir anécdotas y poner en práctica tu sentido del humor. Llega puntual a la oficina para salir también a tiempo. Puedes tener pequeños detalles con tus compañeros no solo en el día de tu cumpleaños, sino en cualquier otro momento; por ejemplo, llevar pastas a la oficina para invitarles.

 8 Si tu trabajo te lo permite, escucha música en momentos en los que realices actividades que requieran una mejor concentración. La música clásica es la mejor opción para no desviar la atención de la tarea y proporciona una agradable sensación de bienestar.

 9 Las redes sociales te permiten estar en contacto con tus amigos. Por ello, echa un vistazo a las novedades de tus perfiles sociales al salir del trabajo porque el feedback que reporta la inmediatez de este tipo de medios es muy apreciado cuando, por motivos de agenda, tienes menos tiempo para quedar con tus amigos. Consulta tus blogs preferidos para estar al día de las novedades. Aprovecha el descuento del día del espectador para ir al cine entre semana. No renuncies al placer de ver tu capítulo preferido de una serie que te gusta, o el concurso con el que disfrutas. Si te gusta, resuelve crucigramas, sopas de letras, o sudokus, para distraer tu mente al llegar a casa. 


 10 Encuentra espacios de relax. Una opción ideal es acudir de vez en cuando a un spa o a un balneario para reponer energías y disfrutar del placer de mimarte a ti mismo

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