lunes, 26 de diciembre de 2016

Insomnio infantil, ¿qué hacemos? - Bebés y niños

Dormir, y mucho, es esencial para el correcto desarrollo físico y psicológico de tu bebé. Descubre cuántas horas necesitan dormir, si deben o no hacer siesta y algunos consejos para que aprendan rutinas de sueño.

El sueño de los bebés

La expresión "dormir como un bebé" tiene su sentido. A quién no le gustaría poder descansar en los brazos de Morfeo durante horas y horas como hace tu pequeño. Pero, ¿por qué necesitan dormir tanto los bebés?

Reponer fuerzas, crecer, madurar, asimilar el mundo, todo esto hace un bebé mientras duerme. Porque dormir, y mucho, es esencial para su correcto desarrollo físico y psicológico. De ahí la importancia de inculcarle unos buenos hábitos de sueño, aunque la intensidad y la duración del descanso varían según la edad y las necesidades del pequeño.

publicidad
Seguro que muchos padres ya no sabéis qué hacer para que vuestro bebé duerma de un tirón y vosotros podáis conciliar el sueño y descansar. Descubre cuántas horas necesitan dormir a cada edad, si deben o no hacer siesta y algunos consejos para que aprendan rutinas de sueño.
La evolución del sueño

En el recién nacido la duración total del sueño suele ser de 16 a 17 horas al día, hacia los cuatro meses pasa de 14 a 15 horas y hacia los 6-8 meses de 13 a 14 horas. A partir de los 8-10 meses, la organización y los ciclos del sueño comienzan a ser muy parecidos a los del adulto.

0-3 meses 

El bebé se pasa casi todo el tiempo dormido porque su cerebro es aún muy inmaduro. Permanece en posición fetal, con las manos cerradas y los brazos y piernas flexionados. Su sueño es poco profundo y discontinuo: se despiertan cada 3-4 horas, la mayoría de las veces por hambre.

3-6 meses 

Sigue durmiendo mucho, aunque según se van acercando los tres meses, duerme las horas más seguidas y está más espabilado entre toma y toma. Su ritmo biológico evoluciona y  puede comenzar a distinguir entre el día y la noche.

6-12 meses 

Duerme entre 15 y 16 horas diarias. Por la noche suelen dormir entre 10 y 12 horas. El resto se reparte entre dos o tres siestas.

1-2 años 

A esta edad, los niños necesitan dormir entre 12 y 14 horas en total. Por la noche, pueden dormir del tirón 11 horas y el resto repartido en una o dos siestas.
publicidad
x

La siesta

Un niño de menos de un año y medio puede hacer dos siestas, una después del desayuno y otra, más larga, después de la comida. A partir del año y medio se mantiene la de después de comer, pudiendo continuar con ella hasta los cuatro años por lo menos.
Consejos para dormir al bebé

Ahí van algunos consejos para dormir al bebé. Si bien el recién nacido duerme de forma muy anárquica y no valen imposiciones, para enseñarle a dormir podemos:
  • Enseñarle a distinguir entre el estado de vigilia y de sueño sacándole de la cuna y espabilándolo cuando no esté durmiendo.
  • Hacer que entienda la diferencia entre el día y la noche dejando las persianas subidas mientras haya luz o acostumbrándole a los ruidos habituales de una casa como la televisión o la aspiradora. La oscuridad y el silencio sepulcral deben dejarse para la noche.
A partir de los tres-cuatro meses de edad es posible empezar a aplicar algunas reglas para lograr que el bebé adquiera un buen hábito de sueño, se duerma solito y no se desvele más de lo necesario.
  • Ritual: es imprescindible mantener una rutina diaria. Siempre hay que hacer lo mismo y en idéntico orden antes de acostarlo. Lo mejor es darle primero un baño que le ayude a relajarse, después la cena –sin permitir que se duerma mientras la toma– y a continuación, meterlo en la cuna, todavía despierto, para que no relacione los brazos con dormir. Prohibido sobreexcitarlo o estimularlo en este último rato.
  • Horario: conviene acostumbrarlos a dormir todos los días a la misma hora: entre las 20.00h y las 20.30h en invierno y las 20.30h y las 21.00h en verano.
  • Vestimenta: debe llevar un pijama cómodo y amplio, que abrigue lo suficiente para que no sea necesario taparles mucho o, en todo caso, hacerlo con una manta fina remetida por los pies para que al moverse –los bebés suelen dar muchas vueltas sobre sí mismos– no se sientan atrapados. Los pijamas-manta son una buena opción.
  • Habitación: al principio, el bebé duerme con los padres, aunque, según recomiendan los expertos, alrededor de los seis meses se le debe instalar en su cuarto y en una cuna. La habitación del bebé debe estar bien ventilada y a una temperatura de entre  20ºC y 23ºC.
  • Postura: los bebés han de dormir boca arriba, postura que les ayuda a descansar mejor y reduce el riesgo de que sufran el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). Cuidando, eso sí, de cambiarle la cabecita de lado de vez en cuando para evitar deformidades craneales.
publicidad
x
Lo que no debemos hacer para dormir al bebé
Estas son 10 formas de actuar que debemos evitar cuando nos proponemos dormir al bebé si no queremos conseguir todo lo contrario:
  • Mecerlo en la cuna
  • Mecerlo en los brazos.
  • Darle la mano.
  • Pasearlo en cochecito.
  • Darle una vuelta en coche.
  • Tocarlo o dejar que nos toque el cabello.
  • Darle un biberón o amamantarlo.
  • Ponerlo en nuestra cama.
  • Dejarle trotar hasta que caiga dormido.
  • Darle agua.
Ni duerme ni deja dormir, ¿qué hacemos?

Fiebre, hambre, calor, un pañal sucio… pueden hacer que el bebé se despierte por la noche. Esto es lo normal, lo que ya no es tan normal es que el bebé tenga dificultades para dormirse solo a partir de los seis meses, sufra frecuentes despertares nocturnos (de tres a quince veces sin que puede volver a dormirse sin ayuda), se despierte con cualquier ruido y duerma menos horas de lo que sería normal para su edad.

Las consecuencias del insomnio infantil saltan a la vista: irritabilidad y nerviosismo, casi siempre acompañados de llanto, posibles problemas de crecimiento, excesiva dependencia de quien lo cuida, etcétera, a lo que hay que sumar los síntomas de unos padres que tampoco descansan bien: agotamiento, sentimiento de culpa, sensación de estar haciéndolo mal, discusiones de pareja. ¿Qué hacer entonces?
  • Reeducar el sueño bajo dos premisas: los padres han de mostrarse tranquilos, firmes y seguros de lo que hacen y siempre hacer lo mismo.
  • El bebé ha de asociar el sueño a una serie de elementos externos que permanezcan a su lado toda la noche: cuna, osito chupete…
Además, se puede:
  • Crear un rito alrededor de la acción de acostarse (cantar una canción, explicar un cuento), pero no para que el niño se duerma, sino para que la asocie con un momento agradable antes de iniciar el sueño solo.
  • Los padres deben salir de la habitación antes de que el niño se duerma. Si llora, deben entrar con pequeños intervalos de tiempo para darle confianza, sin hacer nada para que se duerma o se calle, hasta que el niño concilie el sueño solo.
El límite de los cinco años 

Según los expertos, un niño que a los cinco años no ha superado su problema de insomnio tiene más posibilidades de padecer trastornos de sueño el resto de su vida que otro que duerma bien.

Cura Natural Para El Insomnio

No hay comentarios:

Publicar un comentario