domingo, 10 de julio de 2016

La desesperación de las elites

La desigualdad en México, lastre cada vez más pesado, habrá de aumentar a la par que se incrementen los precios de la electricidad y de las gasolinas. Quienes le creyeron a Enrique Peña Nieto que las reformas estructurales vendrían a ser la panacea que nos liberaría de semejante flagelo, ahora deben sentirse defraudados. 

Sin embargo, si no hacen nada por demostrar su arrepentimiento, si continúan creyendo que la derecha en el poder tiene una mínima voluntad por favorecer a las clases mayoritarias, entonces lo que viene es una confrontación al alza entre éstas y la élite gobernante.

Es tal el desprecio de los neoconservadores al pueblo, que no tienen empacho en pretender impulsar a la esposa de Felipe Calderón Hinojosa como abanderada del PAN, teniendo en cuenta que el PRI va a quedar desfondado luego del dramático fracaso de la mafia mexiquense al frente del Ejecutivo federal, aunque exitoso para sus miembros desde el punto de vista de sus ambiciones, una vez que Peña Nieto llegó a Los Pinos: se suman a la camada sexenal de nuevos multimillonarios, imponiendo un nuevo récord en cuanto a cinismo e impunidad se refiere.

Los hechos están demostrando que las mentadas reformas estructurales no son más que un instrumento del régimen para impulsar el enriquecimiento de las élites del sector empresarial, enmascarar la privatización de Pemex y facilitar la entrega de los principales bienes de México a inversionistas extranjeros. Pero lo más terrible para el futuro de los mexicanos, es la mal llamada reforma educativa, porque de no abrogarse se habrá consumado el más grande crimen de lesa patria en toda nuestra historia: será un triunfo para los conservadores del siglo XIX y la derrota de las Leyes de Reforma.

No hay que olvidar que la educación pública, gratuita y laica es una propuesta fundamental de los adalides de la lucha contra los retrógrados representados por Lucas Alamán, principalmente de Ignacio Ramírez, El Nigromante, uno de los mexicanos más brillantes y visionarios que acompañaron a Benito Juárez en su lucha contra los mafiosos entreguistas del siglo XIX. Ramírez es el autor de la iniciativa del libro de texto gratuito, que hizo realidad siendo secretario de Educación en el estado de México. Es una crueldad sin nombre que el libro de texto gratuito será abolido por la susodicha contrarreforma.

Los miembros de las cúpulas del empresariado y de la clase política en el poder, saben que lo conseguido hasta ahora en más de tres décadas de hegemonía autoritaria, está en riesgo por el despertar del pueblo. En consecuencia, quieren asegurarse de que las cosas seguirán igual en el próximo sexenio y para ello se aprestan a imponer a Margarita Zavala, creyendo que como mujer recibirá amplio apoyo de género, y de Hillary Clinton si llega a la Casa Blanca, como todo hace suponer que así habría de ocurrir.

Tal apuesta la van a perder, porque es muy claro que las clases mayoritarias por fin empiezan a abrir los ojos a la realidad, como lo patentiza el creciente apoyo de amplias capas de la población al movimiento magisterial disidente. El “destape” de la esposa de Calderón no es más que la demostración de la impotencia de las élites ante los notables avances de la lucha democrática del magisterio por frenar lo que sería la peor abominación contra el pueblo desde el triunfo de la Reforma, hace ya más de siglo y medio.

El despertar del pueblo será más notorio en la medida que fracasen las reformas estructurales, en el sentido de que no cumplirán las expectativas creadas luego de haberse firmado el mal llamado Pacto por México al inicio del sexenio. El aumento a las gasolinas y a la electricidad es la mejor prueba de ello. Lo más espeluznante y oprobioso es que los costos del fracaso los pagará el pueblo, como ya lo dijeron los principales organismos empresariales, los cuales coincidieron en señalar que “se trasladarán a los consumidores los incrementos de la luz”.

Esto es posible porque el modelo neoliberal tiene como premisa básica facultar al Estado a proteger al empresariado, por eso se hizo añicos la Constitución General de la República, particularmente con el arribo de Carlos Salinas de Gortari a la Presidencia, una vez que se consumó un indignante fraude electoral. Sin embargo, quien se lleva las palmas es Peña Nieto porque con las reformas estructurales nos hizo retroceder al pasado, cuando nuestro país era fácil presa de los grandes filibusteros trasnacionales.

De ahí el imperativo de que siga adelante la lucha de los maestros disidentes, y sobre todo de que las clases medias la apoyen y entiendan que si no se frena la voracidad de las élites, ellas como clase serán las próximas víctimas de la desigualdad.

Scarlet Clicks AVG Alto RR




Enlace México

No hay comentarios:

Publicar un comentario