domingo, 8 de mayo de 2016

Gafas deportivas

Las gafas deportivas te ayudarán a prevenir lesiones oculares mientras practicas ejercicio.

En el kit básico de todo buen deportista deben incluirse unas gafas deportivas, un elemento clave para proteger los ojos de golpes o de las radiaciones solares. Estos consejos te ayudarán a elegir las adecuadas.

Para realizar cualquier actividad deportiva es necesario hacerlo con precaución, y además de acudir a un médico especialista para que valore nuestro estado físico y el nivel de exigencia que requiere, hay que proveerse del material necesario para no poner en riesgo la salud. 

Sin embargo, a los lentes deportivos no siempre se les da la importancia que merecen. Como explica la óptico-optometrista Helena Rubio, gerente y cofundadora de LensSport, óptica deportiva de referencia en España, junto con Isabel Prieto, ambas especialistas en salud visual deportiva, “la gafa deportiva debería ser una parte imprescindible del equipamiento deportivo que todo deportista debería llevar siempre que practique deporte, ya que la función de éstas es, por una parte, la de protección ante cualquier impacto y, por otra, la de protección ante los rayos UV, ante insectos, una rama que nos podamos encontrar en el camino, polvo, arena, piedras que salten del asfalto o de la propia tierra si practicamos deporte de montaña”…

Por tanto, el uso de una gafa técnica tiene como primer objetivo el de la prevención de posibles lesiones oculares producidas por un golpe, choque, caída, o por la radiación del sol. Y es que uno de estos accidentes podría incluso producir problemas en la córnea, hemorragias internas, cataratas traumáticas, o una inflamación tanto en el ojo como en la zona que lo rodea.

Cómo son las gafas deportivas

Hay tantas gafas deportivas como deportes y personas que las usan para su práctica. Normalmente, son los deportistas que practican actividades al aire libre los que suelen hacer uso de gafas deportivas técnicas, ya que ellos son los que tienen más riesgo de sufrir un problema, ya sea, por ejemplo, por un impacto de un jugador rival, por una caída fortuita, o por la acción del sol. Sin embargo, son actividades como el triatlón, el trailrunning, el running, el ciclismo o el golf, las que más suelen asociarse al uso de lentes especiales, a las que también se suman deportes más clásicos como el fútbol o el baloncesto. No en vano los expertos aseguran que entre un 90% y un 100% de los problemas oculares producidos por un golpe se podrían evitar con un buen par de gafas de protección deportiva.

Además, cada día más personas que practican pádel, ya sea en interior o exterior, usan gafas deportivas, circunstancia que aconseja también la especialista en salud visual deportiva Helena Rubio: “en este deporte es recomendable usar gafas deportivas que, a la vez de proteger de la radiación UV del sol, en el caso de practicar pádel outdoor, protejan ante un posible impacto de la pelota o de la propia pala”.

En líneas generales, todas las gafas deportivas tienen que ser cómodas, ergonómicas, polivalentes, y con un elevado factor de protección solar. Las marcas se han dado cuenta del potencial que tiene este mercado y ahora es posible encontrar cientos de modelos para todos los gustos y estilos, y que cumplen con las cualidades de una buena lente técnica. 

Materiales apropiados para gafas deportivas

Tanto las monturas como las lentes de las gafas deportivas están fabricadas con materiales altamente resistentes a los impactos. Estos materiales suelen estar patentados por los fabricantes de monturas y existe una gran variedad de calidad, resistencia, ligereza y, por supuesto, precio. Los materiales más habituales son acetato, plástico, TR-90, aluminio, titanio, y hasta fibra de carbono. Hay que ser muy cuidadoso con la elección de la montura, ya que cada deporte necesita un modelo que cumpla diferentes requisitos, por lo que es recomendable dejarse aconsejar por un especialista.

El consejo del experto es incluso más importante en la elección de las lentes. “Cada lente está indicada para un deporte en concreto y para un uso específico, ya que las lentes son las encargadas de que nuestro rendimiento deportivo lo llevemos al máximo nivel; las demandas visuales son muy diferentes en un deporte y otro, por lo que cada lente va a potenciar unos detalles o unas tonalidades más que otras”, matiza Helena Rubio, que añade de manera contundente: “cómo vemos a través de nuestras gafas es un detalle que puede marcar la diferencia entre quedar primero o quedar segundo”.

El material más habitual con el que están hechas las lentes de una gafa deportiva es el policarbonato, debido a su alta resistencia a los golpes. Y es que es fundamental que aguante sin romperse impactos de elementos que pueden ir a gran velocidad, como el de una pelota lanzada por un rival.
El ex futbolista Edgard Davids luciendo unas gafas deportivas.

Gafas deportivas en problemas oculares y graduadas

Usar unas gafas especiales para la práctica deportiva es especialmente importante en el caso de las personas que han sido intervenidas de algún problema ocular recientemente o por indicación de su oftalmólogo, como por ejemplo el caso del exfutbolista Edgard Davids, que siempre jugaba con unas gafas técnicas porque padecía de glaucoma. El jugador holandés utilizaba una gafa de protección deportiva que está específicamente indicada para proteger al 100% al ojo de cualquier traumatismo ocasionado por un impacto, un golpe o una caída, situaciones muy habituales en el fútbol. Otro futbolista, Ángel Trujillo, esta vez en el UD Levante, sufrió un desprendimiento de retina, por lo que necesitó el asesoramiento profesional para encontrar la gafa de protección deportiva que mejor se ajustara a sus necesidades, y poder así seguir jugando en la elite del fútbol.

El balompié no es el único deporte en el que hemos visto estrellas usando gafas de protección: el jugador francés de la NBA Tony Parker, o el pentacampeón del mundo Javier Gómez Noya, son algunos de los que no comienzan su actividad deportiva sin sus lentes.

“Aquellos deportistas que hayan sufrido un traumatismo, patología o cirugía previa, se recomienda que, si practican un deporte de contacto o un deporte en el que hay un mínimo riesgo de impacto, usen una gafa de protección deportiva”, insiste Helena Rubio, óptico-optometrista, gerente y cofundadora de LensSport, que explica que también existe otro gran grupo de gafas deportivas que “no son 100% de protección contra un impacto pero, además de ayudarnos a mejorar el rendimiento visual deportivo y, por ende, el rendimiento deportivo gracias a las lentes técnicas específicas para cada deporte, también hacen la función de protección ante las radiaciones nocivas del sol, ante un insecto que pueda introducirse en el ojo, una rama, polvo, etcécetera”. La especialista en salud visual deportiva insiste en que “este tipo de gafas no son recomendables para deportes en los que haya contacto, o para personas que tengan o hayan padecido recientemente un problema ocular”.

Por tanto, se tenga un problema visual o no, es importante incluir en el material deportivo básico una buena gafa técnica, sobre todo cuando se practican deportes al aire libre. Y es que los ojos sufren especialmente ante las radiaciones del sol –no olvidemos que también las hay cuando el día está nublado–, un riesgo que aumenta dependiendo de diferentes factores, entre los que se encuentra la latitud, el entorno o la edad. 

Gafas deportivas graduadas

Aunque las gafas deportivas son recomendables para todo el mundo, las personas que sufren un defecto visual necesitan encontrar el modelo idóneo no sólo para el deporte que practican, sino también que ofrezca la posibilidad de ser graduadas y poder corregir así su error refractivo. Y es que mejorar el rendimiento deportivo también depende de una buena visión, por lo que es necesario acudir a un óptico especializado en gafas deportivas para poder entrenar con la vista corregida.

La óptico-optometrista Helena Rubio, gerente de la óptica deportiva LensSport y una gran amante del deporte, explica que los rangos refractivos que se pueden corregir van desde una leve miopía, hipermetropía o astigmatismo, hasta problemas mucho más severos. Pone así el ejemplo de un niño de cinco años con -19,50 dioptrías al que le hicieron una gafa de protección deportiva para que pudiera jugar al fútbol: “Le cambió radicalmente su vida. Su padre llegó a asegurar que su nueva gafa de protección graduada le ha hecho ser un niño feliz, ya que ahora puede disfrutar de su deporte preferido como nunca antes lo había hecho”.

“En los casos de graduaciones altas, hablamos a partir de cuatro dioptrías aproximadamente, dependiendo del modelo se tienen que graduar mediante un clip óptico, o bien en monturas planas que no requieran curva especial”, explica la co-fundadora de LensSport.
Con unos cuidados adecuados, alargarás la vida útil de tus gafas deportivas.

Cómo cuidar tus gafas deportivas

Unas buenas gafas deportivas pueden ser una inversión importante, pero sin duda necesaria para preservar la salud ocular. Siguiendo unos sencillos consejos facilitados por la óptico-optometrista Helena Rubio, cofundadora de LensSport y especialista en salud visual deportiva, se puede alargar la vida útil de las gafas de deporte:
1. Hay que guardar siempre en el estuche la gafa y ponérsela siempre con las dos manos. “Éste es un aspecto que puede parecer poco trascendental, pero si en lugar de ponernos las gafas con las dos manos utilizamos, por practicidad o porque vamos con prisas, simplemente una, la varilla contralateral a la varilla que sostenemos con la mano, se va abriendo y cediendo en anchura poco a poco, por lo que tras un tiempo podemos sentir que la gafa empieza a perder agarre y sujeción”, explica la experta.

2. En cuanto a la limpieza de tus gafas deportivas, un consejo básico es enjuagar la gafa debajo del grifo cuando se acabe de hacer deporte para que el sudor, el polvo, el salitre (si la usamos para deportes acuáticos) y la arena (tanto de la montaña como del mar), se eliminen y no queden restos adheridos en la montura.

3. Para limpiar las lentes, es aconsejable usar agua y jabón con un PH neutro. Una vez enjabonadas con cuidado, hay que enjuagarlas bien y secarlas con un paño que no suelte pelusa, o con la gamuza especial que siempre se entrega junto a la gafa. Es fundamental no secarlas nunca con papel higiénico, ya que este material araña las lentes.
Quien esté pensando en comprarse una gafa deportiva, es fundamental que acuda a una óptica deportiva especializada, ya que el asesoramiento de un profesional especialista en salud visual deportiva y conocedor del deporte en general es necesario para elegir la gafa que más se adecúe a sus necesidades, a su práctica deportiva, y a sus preferencias estéticas, así como para preservar la salud visual.

Cómo Mejorar Su Visión





Webconsultas

No hay comentarios:

Publicar un comentario