miércoles, 27 de abril de 2016

Los Peligros de la Televisión

Unos experimentos realizados por el investigador estadounidense Herbert Krugman revelan que cuando una persona mira a la televisión, la actividad cerebral cambia del hemisferio izquierdo al derecho. El hemisferio izquierdo es la zona de los pensamientos lógicos donde la información recibida está separada en diferentes paquetes para analizarla críticamente. 

Por otra parte, el hemisferio derecho trata los datos que recibe sin crítica, procesando toda la información a la vez que conduce a respuestas emocionales. El desplazamiento desde la actividad cerebral izquierda a derecha estimula la liberación de endorfinas, los opiáceos naturales del cuerpo. De esta manera es posible llegar a ser un adicto a la televisión. No es exagerado decir que muchos jóvenes criados delante de la televisión, están muertos intelectualmente en los primeros años de la adolescencia, por sobredosis.

Cuando se produce este «apagón» de la inteligencia en la gente, se da otra transformación en el cerebro cuando vemos la televisión. La activad en las zonas superiores, el neocórtex, por ejemplo, disminuye, mientras que la de las zonas inferiores como el sistema límbico, aumenta. Este, referido como el cerebro reptiliano está relacionado con funciones mentales primitivas. Este cerebro no puede distinguir entre la realidad y la versión presentada por la televisión. Para el cerebro reptiliano, si algo parece real, es real. 

Por tanto, aunque sepamos a nivel consciente que sólo es una película, no sucede así en el plano subconsciente y el corazón se acelera ante una escena de suspense. El cerebro reptiliano permite nuestra supervivencia como seres humanos, pero nos deja vulnerables a la manipulación de los que hacen los programas de televisión. Las distorsiones que sufrimos y las direcciones que tomamos suceden en el subconsciente, a menudo sin detectar. Hace más de ochenta años, en 1928, Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud decía: «La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones de las masas es un elemento importante en la sociedad democrática. Aquellos que manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el auténtico poder que controla nuestro país».

En su artículo, Mass Mind Control Through Network Televisión (Control mental de las masas mediante la televisión de red), Alex Ansary dice que será una gran tragedia si el estado monopoliza la esclavitud y el encarcelamiento de una población. Hollywood seguirá atemorizándonos con películas de violencia y al final todo el mundo estará mentalmente predispuesto para aceptar un estado policial porque los periódicos nos habrán advertido repetidamente acerca de los peligros en la calle, como los reality shows y los documentales. En estos momentos los estudios de Hollywood están preparando varias películas que apoyan la versión oficial del 11-S y otras que ensalzan la tragedia de Irak.

La violencia pura y dura está aceptada en la televisión y matar en nombre de la patria recibe alabanzas como si de un partido de fútbol se tratara. Esta hipocresía se traslada al mundo de los vídeojuegos que ofrecen diferentes formas de matar un máximo número de personas. Cada vez los jugadores son más jóvenes y es sabido que hasta el setenta por ciento de los niños estadounidenses utilizan juegos para adultos. Es alarmante que se adoctrine a los niños de hoy mediante sus juegos y programas de televisión favoritos al incorporar las nuevas leyes y políticas para con vertirlos en los detonadores de las armas de destrucción en el futuro.

Cuando caemos en la cuenta que los medios de comunicación nos engañan, podemos entender los principios hegelianos de problema-reacción-solución. En este caso se crea un problema o se le permite ocurrir, presentándolo a la población. Podría ser el terrorismo, la inseguridad ciudadana o los extraterrestres. Estos producen alarma social y nadie en sus cabales aguantaría el terrorismo o el crimen.
Por tanto, se acepta que la televisión, los periódicos, las revistas y la radio nos inunden con el problema. La reacción de la gente es pedir más control para garantizar más seguridad. La mayoría de la gente permite que el miedo y las emociones controlen sus decisiones. En la actualidad, la línea oficial para divulgar noticias en los medios principales de Estados Unidos desaprueba la oposición a la guerra y retratan a los activistas negativamente. A la vez los periodistas son meras ruedas en un mecanismo enorme y saben que si un artículo deja mal al gobierno, no se publica.

Afortunadamente para los gobiernos, vivimos en un momento en el que los pueblos entregan su apoyo a la versión oficial de los hechos. Es un mundo donde Hollywood puede hacer verosímil cualquier ilusión, incluso que somos libres. En este escenario el fiscal y el juez están del mismo lado en el banquillo. Y la prueba de que nuestras mentes están bajo control es que nuestra cultura está marcada por la televisión, la prensa y el radio. La adoctrinación por esta vía nos advierte de que los puntos de vista distintos a los aceptados no tienen importancia o deben ser censurados.

En este contexto es muy significante que cada año el equipo del proyecto Censurado de la Universidad de Sonoma, California selecciona y evalúa miles de artículos de noticias publicados por periodistas que trabajan en los medios nacionales e internacionales principales, así como en la prensa alternativa. 

Tanto los estudiantes, el personal de la facultad y expertos de la comunidad participan en este proceso y deciden los veinticinco artículos más importantes que no han sido considerados por los medios corporativos. Es interesante mencionar que el artículo que ocupa el séptimo lugar en esta lista tiene el título Jounalists Face Unprecedented Dangers (Los periodistas ante peligros sin precedentes) y cuenta que el ataque más flagrante contra los periodistas internacionales sucedió la mañana de 8 de abril de 2003, cuando un tanque estadounidense disparó contra el hotel Palestina de Bagdad, matando a los cámaras José Couso y Taras Protsyuk e hiriendo a otros tres. 

El hotel era el cuartel general para cien reporteros y otros trabajadores de los medios de la comunicación. Los oficiales del Pentágono sabían que el hotel estaba lleno de periodistas y había asegurado a Associated Press que no iba a disparar contra ese edificio. En este caso todos los soldados implicados en la tragedia han sido exculpados y no se ha publicado ningún hallazgo sobre la investigación oficial.

Fort Ad Pays





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