jueves, 10 de marzo de 2016

Pemex: entre el recorte y el sindicato

Un pasivo laboral de 2 billones de pesos, un eventual conflicto con el sindicato, el desplome de los precios del petróleo y un recorte de 100 mil millones de pesos en su presupuesto es lo que enfrenta hoy en día Pemex. El Gobierno ayer lanzó un plan para rescatar la ahora empresa productiva del Estado.

Petróleos Mexicanos (Pemex) no enfrenta en las mejores condiciones la apertura del sector energético en México.

Un recorte de 100 mil millones de pesos anunciado para este año; la caída en los precios internacionales del petróleo; la baja en la producción; las deudas con sus proveedores; el pasivo laboral de 2 billones de pesos, y el gasto que deberá hacer por los despidos que vendrán en los próximos meses, son una pesada carga para la ahora llamada empresa productiva del Estado.

A todo esto se suman las condiciones que el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) ha impuesto a la empresa, que pueden significar el último clavo del ataúd que sepultará a la empresa.

La Secretaría de Hacienda ya ha anunciado un posible rescate a la empresa del Estado pero, ¿podrá recuperarse Pemex con la carga de los beneficios que debe pagar?

El remedio millonario

Pemex comenzó desde el año pasado con ajustes de personal para combatir sus problemas financieros, pero el remedio puede salirle muy caro y costarle miles de millones de pesos.

De acuerdo con información de la propia empresa, a principios del 2015 su planta laboral era de 153 mil 085 trabajadores; para finales de ese año, eran 138 mil 391 empleados. Hubo una reducción de 14 mil 694 plazas en 2015; esto es, un promedio de 40 trabajadores por día dejaron de pertenecer a Pemex. Para 2016, la empresa productiva del Estado ha anunciado que realizará un recorte de más de 10 mil plazas de trabajo.

En una de sus últimas acciones antes de su salida como director de Pemex, Emilio Lozoya Austin pidió a la Secretaría de Hacienda la cancelación de 10 mil 553 plazas para este año.

El hecho de que las plazas sean canceladas implica no solo que saldrán los trabajadores que están en activo, sino que ahora será imposible que las “hereden” a sus familiares –como era práctica común en la empresa.

Sin embargo, esto no necesariamente será barato para Pemex.

Indemnizaciones y liquidaciones

Las condiciones que el sindicato, dirigido por Carlos Romero Deschamps, negoció con la empresa significan desembolsos millonarios para pagar las indemnizaciones y liquidaciones a sus trabajadores.

De acuerdo con el Contrato Colectivo de Trabajo que rige las relaciones laborales de los empleados sindicalizados con Pemex, la empresa debe realizar un importante desembolso al despedir a uno de sus trabajadores.

Como pago por liquidación, Petróleos Mexicanos debe entregar a sus ex trabajadores cinco meses de salario ordinario; 20 días de dicho salario por cada año de servicios, y una prima de antigüedad de 20 días de salario ordinario por cada año de servicios.

Estas condiciones son superiores a las que establece la Ley Federal del Trabajo.

En dicha ley se establece que los patrones deben pagar, a un trabajador que despidan, tres meses de salario y el importe de 20 días por cada año trabajado.

En Pemex, los trabajadores que son despedidos reciben cinco meses de sueldo y 40 días de sueldo por cada año trabajado.

Otro de los beneficios que tienen los trabajadores de Pemex que serán despedidos es que, si en el último año de servicio tuvieron dos salarios diferentes, para su liquidación se tomará el promedio de ambos; pero si éste es menor que el último percibido, el trabajador recibirá el más alto.

Los beneficios de liquidación de Pemex alcanzan también a los trabajadores que voluntariamente presenten su renuncia.

Si un empleado de la empresa con 15 años de antigüedad renuncia a su puesto de trabajo, Pemex debe pagarle 20 días de salario ordinario por cada año de servicio; además, una prima de antigüedad de 20 días de salario por cada año de servicio. 
Sindicato decide

En la última negociación contractual que rige el contrato colectivo de trabajo del 2015 al 2017 se establece que si bien Pemex tiene “amplias facultades” para modificar su estructura en pos de mejorar su productividad, la decisión recae en un órgano en el que participa el STPRM.

“Para la reducción de puestos y supresión de departamentos, previamente deberá exponer al sindicato las razones fundadas que originen esto.

“La Comisión Nacional Mixta de Reacomodo (…) tendrá amplias facultades para determinar e identificar plenamente cuales son los trabajadores de planta que deban quedar disponibles y establecer la forma más conveniente de su reacomodo, jubilación o liquidación, según proceda”, expone la cláusula 20 del Contrato Colectivo de Trabajo.

La Comisión Nacional Mixta está conformada, según el propio Contrato, por miembros del STPRM y de la subdirección de relaciones laborales de Pemex.

Empero, si en algún momento hay un desacuerdo entre ambos miembros de la Comisión, el asunto será resuelto directamente por el subdirector de relaciones laborales de Pemex y el secretario general del STPRM.

Es decir, el control último de quién se queda y quién se va está en manos de Carlos Romero Deschamps, el líder del sindicato.

Además del costo de las liquidaciones, Pemex arrastra un pasivo laboral de billones de pesos por las jubilaciones de sus trabajadores.

Sin embargo, con los cambios que se pactaron en meses recientes para intentar disminuir el pasivo laboral, al aumentar la edad de jubilación y otras modificaciones, el monto bajó.

A finales del 2014, el pasivo laboral de Pemex se ubicaba en 1.47 billones de pesos; al cierre del 2015, dicho pasivo ya se encontraba en 1.27 billones de pesos.

El pasivo laboral es la deuda que la empresa tiene tácitamente con cada uno de sus trabajadores en caso del pago de liquidaciones por despido o por el pago de pensiones.

Productividad, en duda

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Reporte Indigo

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