sábado, 26 de marzo de 2016

Marihuana, usos y abusos

Como droga, golpea el cuerpo hasta dejarlo noqueado; pero cuando se concibe como un remedio, es capaz de paliar los efectos de enfermedades devastadoras. Conoce a fondo sus dos caras opuestas.

Marihuana, usos y abusos

Los taoístas estaban en lo cierto, la naturaleza es dual. Al menos así sucede en el caso de la marihuana que, dependiendo de la finalidad y el modo en que se consuma, puede esconder la oscuridad del yin o la claridad del yang. Cuando se ingiere como una droga, se introduce en el cuerpo humano golpeándolo hasta dejarlo noqueado; pero cuando se concibe como un remedio, es capaz de paliar los efectos de algunas de las enfermedades más devastadoras para el ser humano. Son las dos caras totalmente opuestas que nos ofrece este arbusto con nombre de mujer.

Gracias a las investigaciones que se han realizado sobre la marihuana, podemos conocer de cerca ambas facetas. Por un lado, estos estudios han revelado que los perjuicios que provoca su consumo abusivo van bastante más allá del colocón del momento, haciendo mella en nuestro organismo tanto en el plano mental como en el físico. Pero igualmente han demostrado la capacidad analgésica de esta planta frente a los síntomas de enfermedades graves como el cáncer, el sida o la esclerosis múltiple.

¿Cómo actúa la marihuana en nuestro cuerpo?

El Cannabis sativa (nombre científico de la planta de la marihuana) está compuesto por más de 400 sustancias químicas, de las que unas 60 son cannabinoides. Entre ellas se encuentra el delta-9-tetrahydrocannabinol (THC), que es el principio activo del arbusto y, por lo tanto, el principal causante de sus efectos. Cuando estos componentes entran en el organismo “actúan sobre los receptores CB1 y CB2, que están presentes principalmente en el cerebro e intervienen en muchos procesos, como el cognitivo o el procesamiento de las emociones”, explica Manuel Guzmán, presidente de la Sociedad Española de Investigación sobre Cannabinoides (SEIC).

Además de encontrarse en el cerebro, esos receptores se localizan en otras partes del cuerpo, como los ganglios, las amígdalas, el bazo o el corazón. Por esa razón, tanto el uso como el abuso de la marihuana no solo influyen en la memoria o el aprendizaje, sino también en las emociones, la coordinación motora, el sistema inmunológico o el ritmo cardiaco.

Por otra parte, los efectos de la planta sobre el individuo están condicionados por diversos factores entre los que se encuentran la edad, la tolerancia, el nivel de toxicidad que contiene la planta, la frecuencia de consumo o la manera de administrarse. Eso sí, cuando hablamos de la marihuana como una droga y no como un remedio, es mejor no esperar nada bueno de ella.
La marihuana es la droga ilegal más consumida del planeta

Efectos negativos de la marihuana

La marihuana tiene el deshonor de ser la sustancia ilegal más consumida del planeta. Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Droga y el Crimen, en la actualidad fuman María (o hachís en su defecto) entre 119 y 224 millones de personas en todo el mundo. La cifra parece desoladora, pero lo es más si se tiene en cuenta que la edad media de inicio es de solo 15 años.

Ingerir esta sustancia tan temprano puede tener consecuencias irreversibles. Un reciente estudio del King´s College de Londres, la Universidad de Duke (Estados Unidos) y la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) ha concluido que fumar porros en la adolescencia afecta al desarrollo del cerebro y deteriora las capacidades intelectuales a largo plazo.

Tanto en jóvenes como en adultos, la mayor parte de los perjuicios del cannabis están asociados al cerebro; sin embargo, no es la única región de nuestro organismo que padece sus efectos adversos:
1. En relación con el sistema nervioso central, el consumo de esta sustancia produce efectos como euforia, dificultades para aprender, disminución de la capacidad de concentración, fallos de la memoria o dificultad en el habla.

2. Hace daño al sistema respiratorio dado que la manera más extendida de consumir marihuana es fumándola. El cannabis causa irritación de las vías respiratorias y es un factor de riesgo para la aparición de patologías pulmonares y bronquiales.

3. El sistema cardiovascular también se resiente y es posible la aparición de taquicardias si se abusa del cannabis.

4. El consumo regular de marihuana relaja el sistema inmunológico hasta el punto de hacernos más vulnerables frente a la invasión de microorganismos.

5. La acción de la marihuana sobre el sistema endocrino puede causar impotencia en los hombres y reducir la producción de óvulos en la mujer.
La mayor parte de esos efectos negativos de la marihuana desaparecen a corto plazo, sin embargo, el consumo abusivo puede inducir trastornos como ansiedad, depresión, psicosis, pánico, alteraciones de la conducta, falta de motivación o síndrome de abstinencia.
Algunos países permiten la prescripción médica 
de marihuana como paliativo para enfermedades terminales

Uso terapéutico de la marihuana

Si bien el abuso de la marihuana provoca efectos nocivos para la salud, también es capaz de ayudar a vivir mejor a determinadas personas. Aunque su uso terapéutico todavía es muy limitado, en algunos países se permite su prescripción médica como paliativo para enfermedades terminales y trastornos neuronales degenerativos. De hecho, existen incluso fármacos elaborados con sustancias cannabinoides.

La clave de la marihuana terapéutica está en su composición, ya que contiene proporciones similares de delta-9-tetrahydrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD), que es la sustancia que potencia la capacidad analgésica de la planta. Esto se consigue mediante técnicas de cultivo.

Los principales beneficios paliativos que se han tribuido a la marihuana terapéutica son: 
1. Inhibe las náuseas y el vómito que padecen los enfermos de cáncer y sida que son sometidos a quimioterapia. 

2. Actúa como analgésico para los dolores en enfermedades como la esclerosis múltiple, o en el caso de lesiones de médula espinal.

3. Estimula el apetito y facilita el aumento del peso de pacientes con anorexia derivada de patologías graves.

4. Atenúa los espasmos y las contracciones causados por enfermedades como la epilepsia, esclerosis múltiple o párkinson.

5. Combate la ansiedad y la depresión.

6. Contiene agentes que protegen las neuronas en caso de un traumatismo craneoencefálico o ictus.
Al margen de todas esas indicaciones, hay que tener claro que el hecho de que el cannabis se utilice para fines terapéuticos no significa que sea bueno para la salud. Por mucho que se modifique su composición para que los efectos perjudiciales disminuyan, las sustancias nocivas siguen estando presentes.
Cada país tiene su propia legislación de la marihuana, 
algunos permiten su venta en los llamados coffee shops

Legislación sobre la marihuana

La Convención de las Naciones Unidas Contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988 incluyó al cannabis entre las drogas objeto de persecución por sus perjuicios sobre la salud de las personas. Todos los estados pertenecientes a esta organización supranacional combaten la posesión, consumo, tráfico o cultivo de esta sustancia; sin embargo, la legislación en esta materia es bastante heterogénea si se diferencia entre países.

Las sanciones y penas pueden ir desde una ligera amonestación, como en el caso de Bélgica, hasta la condena a muerte, como en Taiwán. Entre esos dos extremos se abre un amplio abanico en el que caben diferentes grados de tolerancia.

En lo que a la legislación de la marihuana se refiere, se encuentran grandes diferencias según dónde nos encontremos. Por ejemplo, la tenencia de cantidades para consumo propio está permitida en México o Chile, mientras que en países como España o Italia conlleva una multa administrativa y en Chipre puede suponer una pena de cárcel. Probablemente Holanda sea el ejemplo más representativo de la liberalización de la marihuana, pero incluso en este país, donde se permite –por ahora– el consumo y la venta en los llamados coffee shops, la tenencia y el cultivo están sancionados.

Las leyes de algunos países contemplan excepciones para aquellas personas que poseen, consumen o cultivan marihuana con fines terapéuticos. Estados Unidos, Holanda, Suiza, España o Israel permiten la prescripción de la marihuana con fines paliativos, aunque en este aparatado los límites y los matices también son muy abundantes.

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