martes, 1 de marzo de 2016

El lado Obscuro de la Vacunación

Últimamente, el tema de la vacunación y la efectividad de ésta, así como sus efectos secundarios, se encuentran con diferentes posturas. Los médicos, casi todos, argumentan que la vacunación es una medida fundamental para salvar la vida de millones de personas en el mundo. 

Sin embargo, existen argumentos que se contraponen a esto y se han dado a la tarea de demostrar de que la vacunación es un gran negocio y que los efectos secundarios pueden ser irreversibles.

En México, existen infinidad de testimonios respecto a niños, que después de ser vacunados contra una enfermedad en específico, presentan tiempo después la enfermedad contra la que fueron inoculados. Lamentablemente, el gremio médico y científico mexicano, además de negar este hecho, tampoco se ha dado a la tarea de ahondar en las investigaciones al respecto, sosteniendo el argumento de que la vacunación es lo mejor que puede hacerse a favor de la salud.

Sin embargo, un reciente y amplio estudio corroboró, de manera indiscutible, las investigaciones científicas independientes realizadas desde hace algunos años, mismas que comparan a los niños no vacunados con los niños vacunados. Todos los hallazgos y pruebas certificadas resultados de estos estudios, evidencian que los niños vacunados tienen de “2 a 5 veces más enfermedades, padecimientos y alergias, que los niños no vacunados”.

El estudio comparó a los niños no vacunados con los que si lo fueron y cuyo historial médico, fue proporcionado por una encuesta de Salud Nacional Alemana dirigida por KiGGS. Las cifras se obtuvieron por contraposición y los niños-adolescentes (con rango hasta los 19 años), de acuerdo con los datos gubernamentales, ascienden a 17,000.

Por otro lado, la relación entre Estados Unidos y el estudio del alemán, Andreas Bachmair, puede verificarse en el sitio web, VaccineInjury.info, que añadió un enlace para que más padres de niños vacunados participen en la encuesta. Hasta ahora, la investigación reúne a más de 11,000 encuestados, y aunque la mayoría de los participantes pertenecen a Estados Unidos, otros estudios han corroborado la misma información en otros países de América.

La desinformación masiva

Pese resultados similares y la corroboración científica respecto al dañino uso de las vacunas, los resultados fehacientes de la investigación no fueron ni siquiera tomados en cuenta por los medios de comunicación masivos. Es importante aclarar, que ninguno de estos estudios fue financiado por los CDC (Centers for Disease Control and Prevention), ni por la Organización Mundial de la Salud, ni tampoco por ninguna organización nacional, en Estados Unidos, ni internacional de Salud o agencias profesionales de cuidados médicos. Así mismo, el enfoque de la mayoría de los estudios realizados para evidenciar el daño de la vacunación, apunta principalmente a las enfermedades infantiles que se producen mientras los pacientes maduran.

Las entidades estrechamente relacionadas a la industria farmacéutica, operan con ánimos de lucro y no quieren, bajo ninguna circunstancia, comparar la salud de los niños no vacunados con la de los vacunados, ni tampoco estudiar el caso de manera objetiva, por el riesgo de perder la tendencia de mercado actual: la "vacunamanía".

Una vacuna dañina en la etapa de crecimiento del ser humano, y sus efectos adversos, representan clientes de por vida para los laboratorios y sus nuevos fármacos, pero además, responden a las políticas tácitas de control de población.

Obstaculizando la verdad

Es preciso recordar que solo el 5%, o menos, de las lesiones fuertes, debilitantes o mortales, producto de las inoculaciones (vacunaciones), son reportadas al sistema norteamericano VAERS (Vaccine Adverse Injury Reporting System). El 95% restante, prefieren no recurrir al programa por las siguientes razones:
1. Es un sistema complicado que requiere tiempo incluso para los médicos.
2. La mayoría de los padres no saben que el VAERS existe.
3. Por lo general, sólo se toman a consideración reacciones adversas que ocurren inmediatamente después de la vacunación.
4. Aunque el VAERS es voluntario, la mayoría de los doctores no quieren auto-incriminarse por daños relacionados a una vacuna que ellos mismos recomendaron, y prefieren la postura amoral de negar una relación entre los efectos secundarios y las vacunas.
En consecuencia, incluso las más adversas reacciones pasan desapercibidas, mientras los efectos secundarios producidos por las vacunas ni siquiera se consideran.
Más datos que validan esta tesis

Las enfermedades infantiles más comunes que se acentúan en la población de niños vacunados incluyen las siguientes: Asma, Amigdalitis Recurrente, Bronquitis Crónica, Sinusitis, alergias, eczemas, infecciones del oído, Diabetes, trastornos del sueño, Enuresis Nocturna, Dislexia, Migraña, hiperactividad, TDA, Epilepsia, depresión, desarrollo más lento en el aprendizaje del lenguaje y trastornos de habilidades motoras.

En 1992, un grupo Neozelandés llamado, Sociedad de Concientización sobre la Inmunización (NIC o IAS en inglés), encuestó a 245 familias con un total de 495 niños. Los niños fueron divididos en 226 vacunados y 269 no vacunados.

81 familias tenían tanto niños vacunados como no vacunados. La diferencia fue dramática, mostrando una incidencia mucho menor de enfermedades comunes infantiles en niños no vacunados.

En otra encuesta realizada en la Isla Sur de Nueva Zelanda, ciudad de Christchurch, llevada a cabo entre niños nacidos durante o después de 1977, ninguno delosniños NO vacunados tuvo eventos de asma mientras que casi el 25% de los niños vacunados fueron tratados por asma a la edad de 10 años.

Muchos comentarios de padres preocupados en la encuesta de Andreas Bachmair, en VaccineInjury.info, mencionan el peligro de la vacunación y su influencia negativa en el desarrollo inmunitario natural.

Tetyana Obukhanych, inmunóloga doctorada, autora del libro "La ilusión de la Vacuna" (VaccineIllusion), ha ido constantemente contra el dogma de su formación médica y su trasfondo, afirmando que la inmunidad a cualquier enfermedad, no es conferida por las vacunas, sino por la exposición o no a la enfermedad.

Otra encuesta es llevada a cabo por Tim O'Shea, DC, autor de "Vacunación no es Inmunización" (Vaccinationis NotImmunization), donde simplemente expone e-mails de padres que no vacunaron a sus hijos y que los comparan con los niños de sus amigos y otras familias que si lo hicieron, contribuye, aunque de una manera más informal, a la afirmación de la tesis en contra de la vacunación. Si quiere más información respecto a esta encuesta, puede acceder al sitio web www.thedoctorwithin.com

Vacunar o no a nuestros hijos, inclusive a uno mismo, hoy día requiere de un mayor conocimiento de las consecuencias que esto acarreará a nuestra salud. La recomendación es que se informe y tome la decisión más adecuada.


http://bit.ly/feclix7





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