lunes, 29 de febrero de 2016

Grupo armado y diputado priista intimidan a indígenas de Chiapas que recuperaron sus tierras del despojo

“Desde hace semanas han estado vigilándonos, hacen rondas y nos intimidan con armas de fuego, nos quieren desalojar vivos o muertos, nos siguen queriendo asesinar los mismos del PRI hoy en colusión con el PVEM”, aseguró Omar L. quien forma parte del municipio Venustiano Carranza en Chiapas.

Luego de haber recuperado sus tierras, que perdieron durante la represión provocada por el gobierno federal en 1994, derivado del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), nuevamente grupos armados volvieron,con armas de fuego de alto poder a amenazar a los campesinos que ya se encuentran en sus predios.

A bordo de una camioneta Ford blanca, con vidrios polarizados, cuatro personas con el rostro cubierto, portan chalecos antibalas y apuntan hacia los pobladores, esto en un horario entre 5 y 6:30 de la tarde, desde hace algunas semanas.

San Isidro los Laureles, pertenece a Venustiano Carranza, y tras varios años, de lucha por recuperar sus tierras, decidieron volver a ellas ante la necesidad de recuperar los tres predios que cuentan con aproximadamente 200 hectáreas. Cuyo argumento es que la tierra legítimamente les corresponde, “estas propiedades son de nosotros desde 1940 aproximadamente pero como han visto en nosotros solamente a unos pobres campesinos e indígenas, hemos sido explotados y humillados por el gobierno del PRI siempre y ahora por el PVEM, robándose lo nuestro”, asegura Omar.

El 20 de diciembre de 2015 a las 11 de la mañana, los indígenas tomaron posesión de las tierras en las que, de acuerdo con un comunicado que publicaron, sus padres trabajaron como peones desde 1940, sin sueldo mínimo, prestaciones o aguinaldos. La fuente asegura que nuevamente gente de partidos políticos, caciques y empresarios buscan despojar a los campesinos, principalmente donde existen bases de apoyo zapatistas, quienes realizan trabajo comunitario. 
La comunidad asegura que en 1994 fueron desalojados “con convoy, la marina, helicóptero”, pero en 2015 regresaron a ellas, aún con miedo de volver a ser agredidos e incluso asesinados, porque “hoy surge y la necesidad de las familias que ya no tenemos dónde vivir y dónde trabajar ni un sustento familiar, donde se lleve un bocado a la boca de frijoles”.

Anteriormente, el 17 de enero pasado, a 26, días de haber decidido recuperar sus propiedades, “los que se dicen ser propietarios, Francisco Ruiz, Rodrigo Ruiz, Octovin Albores, comenzaron a solicitar un posible desalojo en contra nuestra, ellos tienen apoyo del gobierno estatal y municipal, además nos intimidan diciendo que ellos actuarán por su propia cuenta con guardias blancas junto con el apoyo del diputado priista Jesús Orantes Ruiz, quien ya hemos comprobado está con ellos”.

Los propietarios también externan que temen que pueda repetirse el mismo desalojo y violencia que ocurrió en 1994, con la ayuda de elementos de seguridad local, ya que en semanas pasadas, el director de la policía municipal le disparó e hirió en el estomago a uno de sus compañeros ejidatarios.

Los ejidatarios adherentes a la Sexta, indican que como parte de las labores que acordó la Asamblea general para el cuidado de su territorio, fueron los trabajos de limpia del poblado, por lo cual se congregaron en el parque central para dar inicio a sus trabajos. Durante dichas labores se presentó el director de la policía municipal y comenzó a videograbarlos, lo que molestó a los ejidatarios que lo intentaron detener, pero el comandante huyó disparándole a una de las personas que se encontraban en el sitio. 
“Nos indignaron, nuevamente nos recuerdan que nos odian y quieren eliminarnos. Porque el director es uno de los que ha estado organizando a los paramilitares del paz y justicia para atacarnos, los que hacen rondas y amenazan con armas de fuego, con vía libre para asesinarnos”, afirma Omar.

Hace un par de días aproximadamente a la 1 de la tarde, volvió la camioneta color blanca con placas de circulación DSF-73-24, ahora con 6 personas, también usaban chalecos antibalas y portaban armas de fuego, en los predios recuperados del municipio de Venustiano Carranza, lo cual creó miedo y temor principalmente en mujeres y niños.

Después de esto, la manta que da a conocer el nombre del pueblo, fue destrozada con violencia, aseguran, como manera de recordarles que esto le puede pasar a cualquiera de los pobladores que regresaron a dichos predios.

“Todos los pueblos indígenas de Chiapas estamos siendo nuevamente atacados, como lo fuimos con los gobiernos priistas antes de 1994, cuando decidimos levantarnos y exigir respeto porque somos dueños, no esclavos y no, no lo hemos conseguido porque no hemos logrado que se detenga el saqueo, la manipulación y el ataque de los grupos paramilitares, hoy comandados por el PVEM.

A diario tememos que no podamos seguir vivos y lo ideal sería ir corriendo a denunciar a la policía pero son quienes nos disparan, tampoco al presidente municipal porque es quien los manda y el estatal es quién protege a los grupos paramilitares y el federal ni siquiera sabe que también nosotros votamos de una u otra manera también pagamos su sueldo porque pagamos impuestos”, comenta Omar.


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Revolucion Tres Punto Cero

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