lunes, 14 de diciembre de 2015

El ISSSTE es una Cueva de los 40 ladrones sin Alí Babá

Revoluciontrespuntocero

La corrupción del ISSSTE en vías de privatizarse y estrenando director general por la sospechosa muerte del anterior, sigue viento en popa ya sea en las oficinas, en tiendas, funerarias, pensiones, préstamos (hay que dar de “mordida” entre 5 y 10 mil pesos) y atención médica, donde sus burócratas en complicidad con sus jefes, desempeñan sus trabajos a cambio de pedir sobornos que se reparten entre ellos. 

El ISSSTE ya es una Cueva de los 40 ladrones sin Alí Babá. No son servidores públicos, sino ladrones que esquilman a quienes han de ocurrir a los pocos servicios que van quedando, porque la orden peñista es desaparecerlos, obligando a sus empleados a jubilarse o aceptar su despido. Los hospitales y clínicas no tienen cabida para los enfermos; tampoco hay medicinas y hay que esperar meses para tener acceso a una consulta de especialidades. Al privatizar el servicio de pensiones, será un negocio redondo entre el ISSSTE y la Afore seleccionada.

Nombrado por Peña, el nuevo director general del ISSSTE encamina a la institución a su venta a particulares, incluyendo lo que quedará al último: o sea los servicios médicos. Quebrados todos sus servicios por el robo de sus administradores, nunca se han deslindado responsabilidades administrativas ni penales, en una institucionalización de la corrupción. Y las quejas y reclamos de los derechohabientes, sólo significan toneladas de papel sin ningún valor para el peñismo. 
Y así que antes de privatizar tanto al IMSS como al ISSSTE, son sometidas al botín de sus cuerpos directivos. Y es que José Reyes Baeza “permitió adquirir un paquete de equipo de cómputo con un sobreprecio de más de 250 millones de pesos”, como publicó Lourdes Mendoza en su columna: Con estilo (Reforma: 26/XI/15). Esto habla de que se quiere inducir la quiebra técnica que facilite su venta a precio de ganga a empresarios que manejan servicios médicos.

“Resulta que la dirección de Administración de esa dependencia, adjudicó de manera directa el contrato: AD-CS-DA-SRMS-141/2015 a la firma THEOS de Raúl Prieto Pinto, mediante el cual compró computadoras a un costo promedio de 700 pesos, cuando en otras dependencias se hicieron de esos equipos en 490 pesos, con el mismo proveedor y con condiciones técnicas superiores. ¡Ojalá nos den una mejor explicación!”. Este es un ejemplo más que claro de que la corrupción en el ISSSTE es total; pues con despojos y robos se le quiere llevar a su quiebra para poner las condiciones para su privatización. 

Contando además con la anuencia del peñismo, en lugar de reestructurarlo, depurarlo y solventarlo para que cumpla a cabalidad con los fines para los que fue implantado. Me han prometido más información desde dentro del ISSSTE, respecto a las corrupciones que lo carcomen; y donde su jerarquía otorga el visto bueno y se hace de la vista gorda frente a quienes participan en el saqueo. En lugar de: Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, debería llamarse: Instituto al Servicio de la Corrupción para Extorsionar a sus Derechohabientes.



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