viernes, 27 de noviembre de 2015

Grupos paramilitares con miembros del PVEM, entrenan jóvenes para intimidar a población indígena en Chiapas

Desde 2012, y a la llegada de Manuel Velasco Coello a la gubernatura de Chiapas, los ataques en contra de población indígena y principalmente los adherentes a grupos simpatizantes o pertenecientes al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se ha agudizado. Han sido hostigados, amenazados y asesinados, calificando este sexenio como uno de los más “sanguinarios” que ha vivido la población que ha alzado la voz.

Los pueblos que no han sido amenazados, han sido directamente violentados por los policías, pero principalmente por grupos paramilitares pertenecientes, a decir por los pobladores, al PRI y al PVEM.

Tila, Chiapas en días pasados, padeció una ola de violencia, como parte de las intimidaciones constantes que han vivido desde ya hace mucho tiempo.

“Estamos siendo amenazados por los tres niveles de gobierno. La comunidad ha sido asechada por delincuentes, paramilitares, narcotraficantes y gobierno, por medio de las fuerzas armadas.

Por medio de las órdenes del presidente municipal, quien ordena a los militares cuándo deben y a dónde deben entrar -así como la policía ministerial, quienes hostigan a la población- somos tratados como delincuentes y animales. Somos humillados por un gobernador racista que nos desprecia y usa solamente cuando le es conveniente”, asevera Artemio López, poblador de la región y activista comunitario.

Aunque en Tila no pueden circular militares y policías estatales, salvo con el consentimiento de la Asamblea General de Ejidatarios, que no han aceptado tal hecho, las Fuerzas Armadas realizan operativos dentro del territorio indígena. “No queremos que nos sigan hostigando, entran al territorio con la convicción de hacernos daño, está comprobado que las fuerzas policiales en todo el país son los mismos asesinos, quienes encubren paramilitares o hacen ejecuciones directas, por supuesto que tememos por nuestra vida, ya que con tal de lograr su objetivo -que es el despojo y la migración forzada- son capaces de cualquier cosa, hasta que quitarnos la vida fácilmente”, comentó López.

A su vez la población indica que algunos hombres que trabajan en el ayuntamiento, son las mismas personas (ya identificados por ellos) que se “encapucharon” y realizaron actos de violencia en tiempo de las campañas políticas “para seguirse manteniendo en el poder como paramilitares que son”. Cabe señalar que dicho partido en el poder es el Verde Ecologista.

López asegura que los pobladores han sido convertidos en objeto de entrenamiento, ya que tanto militares, como paramilitares los “usan” para entrenarse; han disparado en distintas ocasiones y mantienen el territorio en un “inminente estado de sitio”. ”El presidente municipal, no bastándole grupos paramilitares, solicitó la intervención de las fuerzas públicas federales y estatales; a la par han utilizado a líderes de derecha, que intentan confrontar a los ejidatarios, para que se desaten enfrentamientos violentos y justifique la represión que se ha desatado, colaborando así con Velasco Coello, quien se ha dedicado a erradicar a los indígenas, primero porque habitamos tierras con gran cantidad de riquezas y segundo por ser racista”, asevera López.

Explica que existe un grupo de civiles que trabajan para el PVEM, quienes entrenan a jóvenes “vandálicos”, quienes con frecuencia cubren su rostro y participan en bloqueos de caminos, incluso se hacen acompañar por policías, para afectar a los pobladores, que aseguran sólo quieren paz. Actualmente estas personas también están siendo formadas por paramilitares para intimidar a los ejidatarios en sus propias tierras, asegura el activista.

El día 18 de noviembre de este año se perpetró el inicio de una serie de actos violentos en contra de la población. A las dos de la tarde con 15 minutos, una camioneta color rojo, conducida por policías judiciales estuvo patrullando durante varias horas, las calles en compañía de la la policía municipal. Pero fue hasta casi las ocho de la noche, cuando se les unió una camioneta conducida por elementos de un grupo paramilitar, quienes llevaban piedras, machetes y palos, los cuales usaron para agredir algunas casas, pero no hubo lesionados.

Al día siguiente sucedió lo mismo, pero ahora también se incluía la policía sectorial y un convoy militar, nuevamente patrullando por toda la población. A medio día se unieron dos patrullas de la policía municipal, quienes intimidaron a toda la población que se encontraron en el camino.

Desde ese momento hasta la fecha, López asegura que los operativos no se han detenido, el poblado está rodeado e incluso ya se implementó una revisión por parte de los militares, quienes se ubicaron en las entradas a Tila, de la carretera que llega de Yajalón y Petalcingo, en la entrada de Jolpokitioc, y otro en la entrada que llega de la zona baja y Salto de Agua. Hoy dichos operativos han llegado a durar hasta cuatro horas.

Nos han amenazado con quemar nuestras casas y a nosotros adentro, los grupos paramilitares nos aseguran que si pasamos por cierto camino nos matan, nos están obligando a huir, pero no lo haremos, estamos dentro de nuestras tierras y son ellos los intrusos, pero como cualquier lacayo del gobierno busca acallar nuestros ideales, el gobierno estatal y municipal nos tiene miedo, por eso cobardemente manda a que nos intimiden o asesinen, una acción común de asesinos del PRI y PVEM”, puntualiza López.

Quien asegura que de morir alguno de los pobladores en situación “extraña”, no duda que las Fuerzas Armadas y paramilitares -que a decir por la población trabajan juntos- serán los únicos culpables, ya que han sentenciado de muerte.



http://csl.ink/1hX





Revolucion Tres Punto Cero

No hay comentarios:

Publicar un comentario